_i3a7838Obra de Ventura Gómez Rodríguez, donada por Doña Amparo López Rivilla. La talla de Nuestra Señora de los Desamparados, es una talla juvenil, con la cabeza erguida, el rostro ovalado y la mirada proyectada al frente. Su bello rostro posee un rictus de dolor mesurado, con los ojos vencidos por el llanto, las pestañas de pelo natura en los párpados superiores y los carnosos labios entreabiertos, mostrando en su interior ambas coronas dentarias esculpidas en la madera. También tiene labrada una cabellera partida al centro. Las manos se hallan extendidas para llevar el pañuelo y el santo rosario, atributos típicos en las Dolorosa andaluzas de vestir.

También usa el escultor elementos postizos en las lágrimas de cristal que surcan el semblante, dos en la mejilla izquierda y una en la derecha. La nariz afilada, con el hoyito bajo muy resaltado,  y el cuello presenta una fuerte crispación como consecuencia de la aflicción que la embarga. Las carnaciones son trigueñas, con las finas cejas pinceladas pormenorizando los filamentos. Se observan rojeces en la zona de las cuencas orbitales a causa del llanto.
El trono fue realizado en el año 2.007 por Orfebrería Tuccitana.
En cuaresma, tras misa solemne y presidiendo el altar junto a Jesús Orando en el huerto, se celebra un besamanos a tan venerada imagen de María Stma. De los Desamparados



Últimas noticias de María de los Desamparados